5 inventos que debemos a mujeres únicas

¿Cuántas mujeres inventoras conoces? Seguro que te cuesta contestar a esta pregunta. En cambio, serás capaz de citar hombres inventores (Thomas Edison, Fleming, Leonardo Da Vinci, Loumière…). En el Día Internacional de la Mujer queremos rendir un pequeño homenaje a mujeres científicas a las que les debemos inventos tan útiles hoy como el wifi.

Sí, la historia está llena de mujeres inventoras, pero como en otros ámbitos, el hombre es mucho más conocido. Así que hoy es el día perfecto para bucear y hablar de esas mujeres que, en ocasiones a la sombra de hombres, pusieron su granito de arena para que nuestra vida sea más sencilla.

Hedy Lamarr inventora del Wifi

Actriz de cine e inventora, Hedy Lamarr fue considerada por sus profesores como superdotada. A los 16 años empezó a estudiar ingeniería, aunque abandonó los estudios para dedicarse al mundo del celuloide. Sin embargo, años después, durante su matrimonio por conveniencia con el magnate de la industria armamentística Friedrich Mandl, apartada por él del cine, siguió con sus estudios. Oprimida por su marido, Hedy Lamarr se dedicó a sacar partido de su inteligencia y en 1940 ideó y patentó la técnica de conmutación de frecuencias. Esta nueva forma de comunicación contribuyó años más tarde a la creación de la tecnología Wifi y Bluetooth.

Lisa Meitner, inventora de la fisión nuclear

Lisa Meitner es el típico ejemplo de mujer ninguneada frente al hombre. La física austríaca investigó la radiactividad y la fisión nuclear y formó parte del equipo que descubrió la fisión nuclear, por el que su amigo Otto Hahn recibió el Premio Nobel de Química en 1944. Su aportación fue ignorada, pero el elemento 109 de la tabla periódica recibió en su honor el nombre de Meitnerio. Realizó también importantes investigaciones en teoría atómica.

Ada Lovelace, considerada la primera programadora de ordenadores

Parece increíble que una mujer que vivió entre 1815 y 1852 esté considerada la primera programadora de ordenadores. Ada Lovelace fue matemática, informática y escritora. Al amparo del matemático Charles Babbage, que había diseñado una calculadora mecánica, Ada Lovelace inventó el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina, creando así el primer lenguaje de programación. Aunque vivió pocos años, su invento fue reconocido en 1979 por el Departamento de Defensa de EEUU que llamó ADA en su honor a un lenguaje de programación.

Stephanie Kwolek, inventora del Kevlar

El Kevlar es una fibra de alta resistencia, color dorado, que puede ser hasta cinco veces más resistente que el acero y que en la actualidad se utiliza para la fabricación de los chalecos antibalas. Y este tejido fue un invento de otra mujer: la química polaco-estadounidense Stephanie Kwolek. Desde pequeña mostró interés por las ciencias naturales y las matemáticas y en 1971 patentó el Kevlar. Pero no es su único invento, en su carrera hay hasta 17 patentes.

Josefine Cochrane, inventora del lavavajillas

A otra mujer le debemos el lavavajillas, ese electrodoméstico fundamental en las casas y en los locales de restauración. Josephine Cochrane quedó viuda y arruinada cuando tenía 45 años y esto la impulsó a inventar el lavavajillas en 1850. Lógicamente era un lavavajillas bastante diferente a los actuales, y funcionaba a manivela. En la Exposición Universal de Chicago de 1893 ganó el primer premio por ‘La construcción mecánica, duradera y adaptada al ritmo de trabajo’, lo que le otorgó notoriedad e impulsó su negocio que comenzó en 1897.